Concierto de Manuel Galán y Jesús Cid

Os comu­ni­ca­mos que, a pesar de que de momen­to Trio­lo­cría no tie­ne pro­gra­ma­da nin­gu­na actua­ción, par­te de nues­tra for­ma­ción actua­rá pró­xi­ma­men­te en la míti­ca sala madri­le­ña Cla­mo­res, pre­sen­tan­do nue­vos pro­yec­tos musi­ca­les interesantes...

Domin­go 2 de sep­tiem­bre Manuel Galán y Jesús Cid en con­cier­to en la sala Cla­mo­res de Madrid

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Joni Mitchell, una mujer y la Música

La pri­me­ra vez que escu­ché a Joni Mit­chell mi madre anda­ba por casa, yo me sen­té en el sillón… enchu­fé la tele y encon­tré esto:

Enla­ce al clip aquí, no está auto­ri­za­da la inserción.

Aún joven­ci­to, no cono­cía The Last Waltz… —¡cómo me gus­ta­ría vol­ver a cono­cer­lo por pri­me­ra vez!— Cuan­do Joni sube al esce­na­rio a can­tar Coyo­te tam­po­co me lla­mó tan­to la aten­ción… pero cuan­do ter­mi­nó la can­ción no para­ba de pen­sar… «who tha f… is that woman!?»

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Carta abierta al ministro de Cultura

Car­ta abier­ta al minis­tro de Cul­tu­ra José Igna­cio Wert (2012) en res­pues­ta a la entre­vis­ta publi­ca­da en Rolling Sto­ne el día 5 de abril de 2012.

Esti­ma­do Sr. Ministro…

¿De qué «Guin­dos» se cae usted? Con todos mis res­pe­tos y sin acri­tud… ¿sabe usted de lo que está hablando? 

Debo decir­le que su entre­vis­ta me ha lan­za­do un par de dar­dos enve­ne­na­dos que, a pesar de haber­lo inten­ta­do, no he sido capaz de esqui­var… me han alcan­za­do y doli­do. Que­rría dejar sus pala­bras al mar­gen de mis preo­cu­pa­cio­nes coti­dia­nas, pero el sen­ti­do común me impi­de conseguirlo.

No me preo­cu­pa tan­to que se digan cosas como «los músi­cos ten­drán que aco­mo­dar­se a esta situa­ción. Pro­ba­ble­men­te debe­rán cobrar menos y con­se­guir que se invo­lu­cre más la ini­cia­ti­va pri­va­da, los patro­ci­na­do­res…». Me preo­cu­pa, sobre todo… que lo diga el minis­tro de Cul­tu­ra. Me veo obli­ga­do a dedu­cir de su aser­ción que no sabe de lo que está hablan­do… y eso, vinien­do de quien vie­ne, no es admi­si­ble. Lo sien­to, pero no lo es.

Sien­do esta una car­ta abier­ta, qui­zá no debe­ría remi­tir­le a un docu­men­to (Pajaros_y_Semillas_2011) que yo mis­mo ela­bo­ré en rela­ción al papel del minis­te­rio de Cul­tu­ra —y/u otras ins­ti­tu­cio­nes— en rela­ción a la Músi­ca y su indus­tria. Sin áni­mo de ser pre­ten­cio­so, créa­me que ese docu­men­to le podrá ser útil, al menos, para com­pren­der la pers­pec­ti­va de aque­llos a los que men­cio­na en su entre­vis­ta, los músi­cos. Sí por­que… ¿no cree­rá usted de veras que la indus­tria nos representa?

Per­mí­ta­me la osa­día de expli­car­le algo que, como minis­tro de Cul­tu­ra, debe­ría usted saber y, mucho me temo, no es el caso —tam­po­co lo era el de su ante­ce­so­ra—. ¿Sabe usted aca­so cuál es el ver­da­de­ro valor de un músi­co-com­po­si­tor más allá de cli­chés y a dife­ren­cia del res­to de artistas?

El músi­co-com­po­si­tor es el úni­co artis­ta capaz de gene­rar rique­za sus­cep­ti­ble de ser pro­pa­ga­da, repro­du­ci­da, rein­ven­ta­da, rein­ter­pre­ta­da, infi­ni­tas veces, en dife­ri­do —post mór­tem—… y sin que uste­des —ins­ti­tu­cio­nes— pon­gan un duro.

Cuan­do un pin­tor fina­li­za su obra, ésta podrá gene­rar rique­za en el futu­ro; cuan­do un escul­tor ter­mi­na su obra, ésta podrá gene­rar rique­za en el futu­ro; cuan­do la seño­ra Gon­zá­lez-Sin­de ter­mi­na un lar­go­me­tra­je, éste podrá gene­rar rique­za en el futu­ro… pero nin­gu­na de esas obras será la herra­mien­ta con la que miles, qui­zá millo­nes de indi­vi­duos por todo el mun­do, se ganen los cuar­tos para poder comer —en sen­ti­do lite­ral—. Inclu­so des­pués del falle­ci­mien­to del artista-autor.

Las com­po­si­cio­nes musi­ca­les son crea­cio­nes que adquie­ren vida pro­pia, viven por sí mis­mas en la psi­que de infi­ni­dad de indi­vi­duos al mar­gen —y más allá— del autor que las creó. Una escul­tu­ra no se repro­du­ce miles de veces —al menos no es su pro­pó­si­to, otra cosa es que se pre­ten­da hacer con ello mer­chan­di­sing, en cuyo caso esta­mos hablan­do de otra cosa—. Lo mis­mo pasa con un cua­dro… sí, pue­de con­ver­tir­se en un icono… podrá ser repro­du­ci­do en infi­ni­dad de oca­sio­nes, pero el ori­gi­nal es un tan­gi­ble irrepetible.

Sin embar­go, la obra de un músi­co está suje­ta a cons­tan­te rein­ter­pre­ta­ción… esa rein­ter­pre­ta­ción —si la com­po­si­ción lo vale— ali­men­ta en sen­ti­do lite­ral a millo­nes de per­so­nas. Sí… no me que­do cor­to… a millo­nes. Todo ello sin que uste­des —repi­to, ins­ti­tu­cio­nes— pon­gan un duro.

Dice usted que le gus­tan los Beatles… ¿sabe cuán­tas veces habrá sido inter­pre­ta­da —por otros indi­vi­duos— «Hey Jude»? ¿Cuán­tas veces habrá sido inter­pre­ta­da… y rein­ter­pre­ta­da —¿pue­de algo ser más ver­sá­til que eso?—? ¿Se da usted cuen­ta del poten­cial alcan­ce de una bue­na com­po­si­ción? ¿Cuán­tos músi­cos habrán inter­pre­ta­do «Yes­ter­day» en el metro de infi­ni­dad de ciu­da­des por todo el mun­do para inten­tar sub­sis­tir? ¿De quién par­te esa «herra­mien­ta» que les per­mi­te sacar cua­tro duros sin la ayu­da de nadie?

Las bue­nas com­po­si­cio­nes se per­pe­túan en el tiem­po sin nin­gu­na ayu­da ins­ti­tu­cio­nal, lo hacen ellas soli­tas y, para col­mo, dan de comer a quie­nes las inter­pre­tan. Por eso, las bue­nas com­po­si­cio­nes son tan jugo­sas para la indus­tria —son obje­tos que se ven­den por sí solos, jue­gan con las emo­cio­nes huma­nas, con nues­tros sen­ti­mien­tos—. El pro­ble­ma, es que en infi­ni­dad de oca­sio­nes, ser capa­ces de iden­ti­fi­car aque­llas que aguan­ta­rán el paso del tiem­po requie­re bas­tan­te roda­je, prác­ti­ca  y estar cur­ti­do en el terreno —como suce­de con cual­quier otro Arte, qué demo­nios—. El caso es que unas se per­pe­túan —al mar­gen de indus­trias— y otras no.

Enton­ces… lle­ga usted —minis­tro de Cul­tu­ra—, y decla­ra públi­ca­men­te «Esta­mos en la pro­tec­ción más rigu­ro­sa de los crea­do­res» y «Pro­ba­ble­men­te debe­rán cobrar menos y con­se­guir que se invo­lu­cre más la ini­cia­ti­va pri­va­da»… y se que­da tan ancho. Eso solo demues­tra no tener NI IDEA de lo que está dicien­do; des­co­no­ci­mien­to del medio total y abso­lu­to.

Su fra­se está mal enun­cia­da y eso, como com­po­si­tor que soy, no se lo pue­do per­mi­tir… lo correc­to habría sido decir: «Esta­mos en la pro­tec­ción más rigu­ro­sa de la indus­tria musi­cal». La mis­ma que se nutre y abu­sa de com­po­si­to­res, ESOS a los que no les reco­no­cen impor­tan­cia algu­na, en oca­sio­nes, ni sus padres —sal­vo, si ganas dine­ro, en cuyo caso sí—.

¿Cobrar menos por las actua­cio­nes?... ¿Pero aca­so es usted cons­cien­te de lo que cobra un músi­co al uso por una actua­ción?... ¿y cómo lo cobra?... ¿y cuán­do? Sepa que miles de tra­ba­ja­do­res de la Músi­ca en este país se aca­ban de acor­dar de usted al leer esas pala­bras. Yo, como le dije… no solo me he acor­da­do, tam­bién tomé la deci­sión de remi­tir­le esta car­ta abier­ta. Des­co­noz­co si le lle­ga­rá, pero al menos le responde.

En este país nues­tro —de far­sa y absur­do— no exis­te «ocu­pa­ción» —ya ni me atre­vo a lla­mar­le tra­ba­jo pues­to que todo se cobra en negro— más denos­ta­da que la de músi­co. Y por favor, no bus­que los cua­tro casos visi­bles gra­cias a la indus­triaese NO ES el múscu­lo musi­cal de este país… lo que la indus­tria difun­de NO ES en nin­gún caso repre­sen­ta­ti­vo de lo que se hace aquí… en Espa­ña, que es mucho y bueno.

¿Mucho y bueno?... enton­ces… ¿cómo se expli­ca la tre­men­da cri­sis que vive el sec­tor? —se pre­gun­ta­rá usted—; la indus­tria musi­cal en Espa­ña está en cri­sis, por­que la pro­pia indus­tria musi­cal ES el pro­ble­ma. Ni más, ni menos. La men­ta­li­dad espe­cu­la­do­ra no se mate­ria­li­zó sola­men­te en el ladri­llo… esa mis­ma cul­tu­ra la hemos impreg­na­do los espa­ño­les has­ta en las ser­vi­lle­tas de los bares… ¿qué esperábamos?

Por tan­to, como músi­co y com­po­si­tor al uso —soy nada y nadie— le rue­go como minis­tro de Cul­tu­ra que es: ¡hable con pro­pie­dad! Le rue­go que se ajus­te a la reali­dad y bana­li­ce lo menos posi­ble en rela­ción a noso­tros… que ya bas­tan­te tene­mos con tener que aguan­tar la mier­da de vida que lle­va­mos gra­cias, en par­te, al aban­dono de las ins­ti­tu­cio­nes de este país. Ya ni le pido que nos ayu­de… sen­ci­lla­men­te que nos deje en paz… cuan­do sal­ga de la habi­ta­ción, ten­ga la deli­ca­de­za de cerrar la puer­ta por fue­ra y poner el car­tel de «No Moles­tar» en el pica­por­te. No solo tene­mos que aguan­tar a far­san­tes con ínfu­las de empre­sa­rios musi­ca­les —tuer­ce­bo­tas mal edu­ca­dos, para que me entien­da—, cobrar en negro, no tener esta­bi­li­dad y reco­no­ci­mien­to alguno, tra­ba­jar mal, tar­de y poco… para que enci­ma apa­rez­ca el minis­tro de Cul­tu­ra dicien­do que noso­tros… debe­mos cobrar menos. La mayo­ría del dine­ro que reci­bi­mos NI SIQUIERA está regis­tra­do en hacien­da… por tan­to, en tér­mi­nos ofi­cia­les, ¿cómo pode­mos cobrar menos que 0€?

Pues yo se lo diré… pagan­do. ¡Ah!... ¿Que no lo sabe?... en oca­sio­nes son los pro­pios artis­tas los que alqui­lan las salas para poder dar con­cier­tos… ¿no sabía? Bueno, pues ya se lo hago saber en esta carta.

De modo que en lo que a noso­tros con­cier­ne, recor­te usted lo que le dé la gana, pues­to que los músi­cos-com­po­si­to­res-intér­pre­tes de base NO reci­bi­mos rigu­ro­sa­men­te nin­gu­na ayu­da por par­te de las ins­ti­tu­cio­nes; ni siquie­ra de mane­ra indi­rec­ta a tra­vés de una bue­na regu­la­ción labo­ral —quien sí reci­be esas ayu­das es la indus­tria y todos aque­llos que están en mayor o menor medi­da rela­cio­na­dos con aque­lla—… pero la base, la gen­te que anda por la carre­te­ra, por los bares, los que pagan para alqui­lar una sala para poder dar un con­cier­to de quin­tas a bre­vas, lle­va­mos toda la vida acos­tum­bra­dos a no exis­tir y a no estar regu­la­dos —de facto—.

Pero al menos, por el car­go que osten­ta, mues­tre un poco de res­pe­to por un colec­ti­vo man­ci­lla­do y uti­li­za­do por unos y otros con fines más bien aje­nos a lo nues­tro… la Músi­ca. Este colec­ti­vo nues­tro se ha cur­ti­do —y cur­te— a base del olor áci­do a vómi­to ata­ba­ca­do que ema­na de los gaz­na­tes estre­sa­dos de las noches fies­te­ras de nues­tra Espa­ña rural… sufi­cien­te vómi­to. Guár­de­se el suyo —el dia­léc­ti­co— para usted. Por nues­tra par­te esta­mos servidos.

Y sepa que, por suer­te, algu­na ven­ta­ja habría de tener vivir al mar­gen de esta indus­tria zafia, hipó­cri­ta, ladro­na, cíni­ca, ras­tre­ra, egó­la­tra y pale­ta… la mayor y mejor ven­ta­ja: la liber­tad. Ser libre.

Ser libre para poder decir­le con todo res­pe­to y sin acri­tud… señor minis­tro por favor… no nos toque las pelo­tas, y méta­se en lo suyo, que NO es en nin­gún caso el colec­ti­vo de músi­cos y crea­do­res musi­ca­les de este país. Cíña­se a la indus­tria, y déje­nos en paz a los MÚSICOS… que bas­tan­te tene­mos ya.

¡Ah! Y al salir y cerrar la puer­ta por fue­ra, no olvi­de dar recuer­dos a la pro­caz seño­ra Gon­zá­lez-Sin­de… qui­zá no lo sepa usted, pero a pesar de su apa­rien­cia zan­go­lo­ti­na, nos tocó las pelo­tas a los músi­cos de mane­ra tan soez e hipó­cri­ta que aún con­ser­vo dolo­ri­dos los con­duc­tos defe­ren­tes. Con todos mis res­pe­tos, eso sí.

Sin más asun­to reci­ba un cor­dial saludo,

Luis Asiaín.

Pd.- Dedi­co de todo cora­zón estas pala­bras a TODOS LOS MÚSICOS DE ESTE PAÍS, hom­bres y muje­res que sufren coti­dia­na­men­te la frus­tra­ción de no rea­li­zar­se en tér­mi­nos vita­les por cul­pa de una socie­dad que ha deci­di­do aban­do­nar­se, dejar­se lle­var, alie­nar­se. Hoy está más valo­ra­do un indi­vi­duo al que no le tiem­bla el pul­so al fir­mar un desahu­cio (por­que es su deber), que cual­quie­ra que se dedi­que al Arte (y no gane buen dine­ro... claro).

Enri­que Dans difun­de la carta:

Y el minis­tro reacciona:

Aguas de marzo

La can­ción Águas de Março cum­ple 40 años

La famo­sa can­ción bra­si­le­ña de Anto­nio Car­los Jobim cum­ple cua­ren­ta añi­tos... y ahí está, tan fres­ca como el pri­mer día. De hecho, el perió­di­co Folha de São Pau­lo la nom­bró mejor can­ción bra­si­le­ña de siem­pre (tras con­sul­tar a más de dos­cien­tas per­so­na­li­da­des del país carioca).

La letra de esta can­ción es como un torren­te que baja por una lade­ra; una des­crip­ción deta­lla­da de imá­ge­nes y sím­bo­los pro­pios de Bra­sil que, una vez más cada año, mar­can la lle­ga­da de Mar­zo, mes en el que empie­za a llo­ver y ter­mi­na el verano en el hemis­fe­rio sur.

En el pro­gra­ma Cuan­do los Ele­fan­tes Sue­ñan con la Músi­ca, de Car­los Gali­lea en Radio 3 nos recuer­dan que... ¡ESTAMOS EN MARZO! Y cla­ro... ¿qué mejor momen­to para recor­dar esta canción?

A con­ti­nua­ción la letra tra­du­ci­da y, más aba­jo, la expli­ca­ción de algu­nos con­cep­tos y nom­bres... para ayu­dar a com­pren­der mejor el sig­ni­fi­ca­do de esta canción.

 

Glosario

Tocón.- Par­te del tron­co de un árbol que que­da uni­da a la raíz cuan­do lo cor­tan por el pie. La can­ción hace refe­ren­cia a la sole­dad del tocón des­pués de la épo­ca de tala.

Pero­ba.- Pero­bá o Palo Rosa, árbol típi­co de Sudamérica.

Cain­gá.- géne­ro de plan­ta con flo­res; en con­cre­to el nom­bre cien­tí­fi­co de la espe­cie a la que corres­pon­de la cain­gá es Mol­denha­we­ra flo­ri­bun­da.

Mati­ta Perei­ra (Mati­ta­pe­rê).- nom­bre que reci­be el cuco raya­do, cres­pín o cris­pín en Bra­sil. A su vez rela­cio­na­do con el fol­clo­re de Bra­sil a tra­vés del per­so­na­je Sací. Un joven con una sola pier­na, negro o mula­to, con agu­je­ros en las pal­mas de sus manos, que fuma en pipa y usa una gorra mági­ca de color rojo para apa­re­cer o des­apa­re­cer. Una cria­tu­ra bro­mis­ta que con­ce­de­rá deseos a todo aquel que sea capaz de arre­ba­tar­le su gorra. Este per­so­na­je es capaz de trans­for­mar­se en el esqui­vo Mati­ta­pe­rê para esca­par u ocultarse.

Fes­ta da cumeei­ra.- cono­ci­da en Chi­le como la fies­ta de los Tije­ra­les; los tije­ra­les son las vigas que nacen de las sole­ras de los muros y que se unen en la qui­lla o viga maes­tra de una cons­truc­ción, con­for­man­do la estruc­tu­ra sobre la que irá la techum­bre. Antes de que lle­guen las llu­vias, en las cons­truc­cio­nes a las que hace refe­ren­cia la can­ción, se debe dejar ter­mi­na­da la techum­bre y, por tan­to, los tije­ra­les con su res­pec­ti­vo fes­te­jo. Jobim uti­li­za aquí el sím­bo­lo de esta fies­ta (fies­ta de la Cumeei­ra en Bra­sil) que cele­bra el fin del pro­ce­so de cons­truc­ción del teja­do de una casa.

Garra­fa de cana.- hace refe­ren­cia al ron de caña o cachaça. La bote­lla de cachaça.

Bello hori­zon­te.- Jue­ga con ambi­güe­dad de uti­li­zar el tér­mino bello hori­zon­te; Belo Hori­zon­te es la capi­tal del esta­do de Minas Gerais y, ade­más, pue­de ser un hori­zon­te bello, pro­por­cio­na­do por el cam­bio de esta­ción y la lle­ga­da de las aguas.

En la penúl­ti­ma estro­fa, Elis y Tom can­tan la can­ción cor­tan­do las pala­bras por la mitad. Por eso qui­zá sue­ne dis­tin­to a lo que está escri­to, pero esa es la letra correcta.

 

Es evi­den­te... cual­quie­ra que se haya sen­ta­do a escri­bir una letra para una can­ción podrá reco­no­cer que... ¡es una genia­li­dad! Es un tra­ba­jo ver­da­de­ra­men­te espec­ta­cu­lar... no solo por la caden­cia rít­mi­ca y armó­ni­ca que nos hace meter­nos en una espi­ral cícli­ca —dejan­do correr... como el torren­te de agua que cae por las calles, ríos y des­agües—, la letra... es un tra­ba­jo más que per­fec­to. Bien hecho, con toda pre­me­di­ta­ción, al deta­lle... redonda.

Es curio­so... me iden­ti­fi­co con la atmós­fe­ra de esta can­ción —sal­van­do las dis­tan­cias— por­que mi mes pre­fe­ri­do es sep­tiem­bre (ya dejé caer algo sobre dicho mes en este post)... pre­ci­sa­men­te el que cie­rra el verano pero en el hemis­fe­rio nor­te... y siem­pre he teni­do un cier­to regus­to en los últi­mos cole­ta­zos vera­nie­gos —que son los mejo­res— y la pos­te­rior vuel­ta a la coti­dia­ni­dad —tam­bién reconfortante—.

Nota.- Aquí la ver­sión más cono­ci­da de esta can­ción, inter­pre­ta­da a dúo por el pro­pio Tom Jobim y Elis Regi­na (la mejor ver­sión you­tu­be). Me habría gus­ta­do inser­tar el vídeo, pero el usua­rio que lo ha col­ga­do ha inha­bi­li­ta­do esa opción.

Otros you­tu­be’s:

El borracho y la equilibrista

Últi­ma­men­te estoy recu­pe­ran­do algu­nas can­cio­nes de bos­sa nova con mi ami­ga Sara López Vene­ros. Hemos pen­sa­do que podría­mos hacer algo jun­tos. En el últi­mo ensa­yo me pidió que res­ca­ta­se «aque­lla» can­ción... O Bêba­do e a Equi­li­bris­ta... (El Borra­cho y la Equi­li­bris­ta, 1969 — João Bos­co y Aldir Blanc), una de las can­cio­nes más boni­tas que se han hecho en Bra­sil. Siem­pre me pare­ció muy difí­cil, pero preciosa.

Para mi estas can­cio­nes son un supli­cio por­que como no ten­go ni la más repa­jo­le­ra idea de armo­nía, etc... cada can­ción se me anto­ja como un tótem, a veces, inac­ce­si­ble. Pero es que son can­cio­nes tan boni­tas, que vale la pena inten­tar­lo. Lo peor de todo es tener que jugar al Tetris con los dedos sobre el más­til, al final ya no sabes ni qué hacer con ellos.

El Borra­cho y la Equi­li­bris­ta no es una can­ción cual­quie­ra; fue una de esas can­cio­nes que se con­vir­tió en himno ofi­cio­so para el país. Los bra­si­le­ños —has­ta don­de yo sé— al escu­char esa can­ción sien­ten una espe­cie de orgu­llo nos­tál­gi­co de su Bra­sil bra­si­lei­ro. Y tam­po­co es de extra­ñar, letra y músi­ca son subli­mes. Pero para enten­der esta can­ción, supon­go, sería con­ve­nien­te cono­cer ple­na­men­te la letra. Todas las tra­duc­cio­nes que he vis­to por la red son bas­tan­te malas (al menos, las que he podi­do encon­trar, son nefas­tas… hechas con el correc­tor auto­má­ti­co de Goo­gle y a correr).

Vaya­mos pues, al turrón.

Ana­li­ce­mos la letra en detalle.

En pri­mer lugar, debe­ría que­dar cla­ro el títu­lo… El Borra­cho es el artis­ta en sen­ti­do peyo­ra­ti­vo —en el sen­ti­do de vago y malean­te que se tuvo (¿tie­ne?) en Espa­ña—; la equi­li­bris­ta es la demo­cra­cia, que avan­za­ba len­ta­men­te por una cuer­da flo­ja, pudien­do caer en cual­quier momento.

Caía a tar­de fei­to um viaduto

En la déca­da de los 70, un impor­tan­te via­duc­to cons­trui­do por el gobierno cayó sobre coches y auto­bu­ses en la ciu­dad de Belo Hori­zon­te —Bra­sil—, matan­do a muchas per­so­nas. La cen­su­ra de la épo­ca ocul­tó en la medi­da de lo posi­ble el suce­so. Los auto­res uti­li­zan esta fra­se, por tan­to, de mane­ra un tan­to trá­gi­ca y al mis­mo tiem­po irónica.

E um bêba­do tra­jan­do luto me lem­brou Carlitos

En Bra­sil, al famo­so Char­lot de Char­les Cha­plin se le cono­ce como «Car­li­tos». Por tan­to, la fra­se sim­bo­li­za al artis­ta que está tris­te —por eso va de luto— que hace recor­dar a Char­lot; la com­pa­ra­ción tam­po­co es casual, el per­so­na­je de Char­lot repre­sen­ta a un vaga­bun­do que, a pesar de ser pobre y no tener nada, inten­ta man­te­ner una cier­ta dig­ni­dad y edu­ca­ción, al mar­gen del sis­te­ma que lo opri­me. Ya el pro­pio Cha­plin suge­ría de mane­ra sutil esa rela­ción entre artis­ta y medio en sus pelí­cu­las —con o sin Char­lot—; Can­di­le­jas es un buen ejem­plo de ello.

A lua tal qual a dona do bordel

En la épo­ca a la que la can­ción hace refe­ren­cia, a los enchu­fa­dos civi­les en la admi­nis­tra­ción públi­ca se les deno­mi­na­ba «lunas». Se solía decir que eran capa­ces de decir amén a todo lo que el poder mili­tar les orde­na­ra. Si los mili­ta­res dije­sen que la luna era negra, estas per­so­nas lo res­pal­da­rían sin mediar pala­bra con tal de colo­car­se en pues­tos de rele­van­cia. Hoy no son los mili­ta­res los que dicen que la luna es negra... pero el esque­ma es pare­ci­do, solo que con otros pro­ta­go­nis­tas.

Al mis­mo tiem­po, a la cla­se polí­ti­ca se le con­si­de­ra­ba un bur­del en el que todo podía suce­der con total y abso­lu­ta impu­ni­dad. El ver­so, por tan­to, hace refe­ren­cia a esa cas­ta detrás del poder —el bur­del—.

Pedia a cada estre­la fria um brilho de aluguel

Cada estre­lla fría, repre­sen­ta a los miem­bros del ejér­ci­to —las estre­llas de los gene­ra­les—; por tan­to los «lunas» pedían favo­res a las «frías estre­llas», con el fin de obte­ner un «bri­llo de alquiler».

E nuvens lá no mata-borrão do céu

«Las nubes» son figu­ras into­ca­bles e inal­can­za­bles —los tor­tu­ra­do­res—. El «mata-borrao» es el ins­tru­men­to que anti­gua­men­te se uti­li­za­ba para secar la tin­ta al escri­bir con plu­ma —eli­mi­nar man­chas—… se cono­ce como seca­tin­tas en Suda­mé­ri­ca, tam­pón de papel secan­te en Espa­ña o roc­ker-blot­ter en el mun­do anglo­sa­jón. Ese «seca­tin­tas» está allí en el cie­lo… en las altas esfe­ras, por tan­to, inal­can­za­ble. Esas nubes se refie­ren al DOI-CODI bra­si­le­ño. El equi­va­len­te a la Bri­ga­da Polí­ti­co-Social del fran­quis­mo o la PIDE portuguesa.

Chu­pa­vam man­chas tor­tu­ra­das, que sufo­co louco

«Las nubes» eli­mi­na­ban «man­chas». Man­chas en el sis­te­ma, ele­men­tos incó­mo­dos. Man­chas tor­tu­ra­das. Un ago­bio angus­tio­so. Algo que han pade­ci­do varios pue­blos tan­to en Suda­mé­ri­ca como en el res­to del mun­do, con sus res­pec­ti­vas «nubes».

O bêba­do com cha­péu coco

Una vez más hace alu­sión al borra­cho —vago y malean­te— con el bom­bín pues­to —refe­ren­cia al sím­bo­lo de Charlot—.

Fazia irre­ve­rên­cias mil prá noi­te do Brasil, 
Meu Bra­sil...

El borra­cho hacía sus irre­ve­ren­cias —como esta can­ción en sí mis­ma— y las lan­za­ba o inter­pre­ta­ba en la noche de Bra­sil. La noche de Bra­sil hace refe­ren­cia al tiem­po acia­go de Bra­sil, a lo que toca­ba vivir en ese momen­to… la noche de la dic­ta­du­ra. Algu­nos artis­tas del momen­to deja­ron com­po­si­cio­nes que tras­cen­die­ron el tiem­po y el espa­cio dejan­do inge­nio­so regis­tro de lo suce­di­do. Sue­le pasar... son cosas del Arte en gene­ral… aun­que sea una acti­vi­dad que se minus­va­lo­re o malin­ter­pre­te con fre­cuen­cia.

Que sonha com a vol­ta do irmão do Henfil

El ver­so hace refe­ren­cia a Hen­ri­que de Sou­sa Filho —Hen­fil; famo­so perio­dis­ta, cari­ca­tu­ris­ta— y su her­mano exi­lia­do, Betinho —Her­bert José de Sou­sa, soció­lo­go—. Dos her­ma­nos crí­ti­cos con la dic­ta­du­ra. El exi­lia­do Betinho repre­sen­ta­ba a todos los que tuvie­ron que mar­char­se por la dictadura.

Para­do­jas de la vida, Elis Regi­na inter­pre­tó este tema de mane­ra magis­tral y encum­bró la can­ción (con­si­de­ra­da un himno en Bra­sil)… Pero exis­tió un con­flic­to entre Hen­fil —men­cio­na­do en la can­ción— y la pro­pia Elis. La can­tan­te hizo una pre­sen­ta­ción para el ejér­ci­to y Hen­fil la cri­ti­có dura­men­te, la colo­có en el Cemen­te­rio de los Muer­tos Vivos —una espe­cie de lis­ta satí­ri­ca de los per­so­na­jes afi­nes al régi­men o, según Hen­fil, alie­na­dos de la épo­ca—. Ella pro­tes­tó por la acti­tud de Hen­fil, y éste vol­vió a colo­car­la en dicho cemen­te­rio simbólico.

Elis sufrió mucho por lo que publi­có Hen­fil y, el pro­pio Hen­fil al saber que Elis se sin­tió tan doli­da, lamen­tó lo que había hecho. Al fina­li­zar la serie, se hizo ente­rrar en el Cemen­te­rio de los Muer­tos Vivos. Con el tiem­po se con­vir­tie­ron en muy bue­nos amigos.

Com tan­ta gen­te que par­tiu num rabo de foguete

Refe­ren­cia a los exi­lia­dos que tuvie­ron que mar­char­se como Betinho, el her­mano de Henfil.

Cho­ra... a nos­sa pátria mãe gentil
Cho­ram Marias e Cla­ris­ses no solo do Brasil

Llo­ra Bra­sil, y llo­ran las Marias y Cla­ris­ses —ambos nom­bres feme­ni­nos típi­cos de Bra­sil—; los dos nom­bres hacen refe­ren­cia a las espo­sas de dos tor­tu­ra­dos que falle­cie­ron en las depen­den­cias del DOI-CODI de São Pau­lo. María era la espo­sa de Manuel Fiel Filho, falle­ci­do en enero de 1976; y Cla­ris­se, espo­sa del perio­dis­ta Wla­di­mir Her­zog, falle­ci­do en octu­bre de 1975. Ambos falle­ci­dos como con­se­cuen­cia de tortura.

Mas sei...
Que uma dor assim pungente 
Não há de ser inutilmente
A espe­ra­nça dança 
Na cor­da bam­ba de sombrinha
E em cada pas­so des­sa linha 
Pode se machucar

Los espa­ño­les podre­mos enten­der bien este párra­fo, por­que de él se des­pren­de una atmós­fe­ra muy pare­ci­da a la de la tran­si­ción espa­ño­la —sím­bo­lo cla­ve en esta can­ción—. La tran­si­ción supu­so que la demo­cra­cia —la equi­li­bris­ta— cami­na­ra por una cuer­da flo­ja… y en cada paso por esa línea, podía caer y fra­ca­sar. Por tan­to, según el párra­fo, el sufri­mien­to habrá mere­ci­do la pena si se con­si­gue. Por eso la equi­li­bris­ta bai­la en una cuer­da flo­ja, hace ejer­ci­cios de funambulismo.

Azar...

¡Mala suer­te! Una excla­ma­ción algo sar­cás­ti­ca… un ¡Vaya por dios hombre!

A espe­ra­nça equilibrista

La espe­ran­za de alcan­zar la democracia…

Sabe que o show de todo artista

Sabe que el come­ti­do de todo artis­ta —Char­lot está muy bien ele­gi­do para esta can­ción, pues­to que per­so­ni­fi­ca muy bien la ima­gen del artis­ta que se pre­ten­de trans­mi­tir; exac­ta­men­te la mis­ma que pre­ten­día trans­mi­tir Char­les Cha­plin con su vaga­bun­do—. El arte es una for­ma de per­pe­tuar la reali­dad que nos rodea. Esto impli­ca que los artis­tas, de una u otra for­ma, son cro­nis­tas de sus res­pec­ti­vas épo­cas. Solo el Arte tras­cien­de el tiem­po… por suer­te o des­gra­cia. Los tex­tos de un ver­da­de­ro cro­nis­ta en la pren­sa, casi con total segu­ri­dad, dura­rán un tiem­po… pero se pier­den con los años. El Arte, si es bueno, dura mucho más. Algu­nas obras duran tan­to cuan­to duren los espec­ta­do­res que las per­ci­ban… tras­cien­den a sus pro­pios crea­do­res… que que­dan atrás en el tiem­po.

Tem que continuar…

Por tan­to… el come­ti­do de los artis­tas: ¡Debe con­ti­nuar!

Aho­ra habría que enchu­far la radio… y ver si lo que escu­cha­mos en las emi­so­ras comer­cia­les, tie­ne este gra­do de tra­ba­jo, pre­me­di­ta­ción y esfuer­zo a la hora de com­po­ner y escri­bir. A los com­po­si­to­res la can­ción les que­dó redon­da… No está de más cono­cer estas cosas para poder hacer auto­crí­ti­ca… cono­cer el gra­do de esfuer­zo e inten­ción que tie­nen algu­nas com­po­si­cio­nes, ayu­da a enten­der y a ser humil­de, por­que supe­rar este gra­do de acier­to y buen hacer es MUY impro­ba­ble. Pero cla­ro… ahí ya entran en jue­go los egos de cada uno… de modo que… ¡allá cada cual!

PD.- Ver­sión con toda la esté­ti­ca ini­cial de la can­ción... melan­co­lía iró­ni­ca, sutil, rít­mi­ca... eter­na. El «Al Alba» de Luis Eduar­do Aute, pero en su expre­sión bra­si­le­ña, sal­van­do las dis­tan­cias espa­cio-tem­po­ra­les y de esti­lo, claro.

Y por supues­to... Elis...

Fuen­tes: a par­te de los links ya enla­za­dos, la red está reple­ta de infor­ma­ción sobre esta can­ción... casi todo en por­tu­gués, eso sí. Pero a quien le ape­tez­ca inves­ti­gar más, no hay más que uti­li­zar el titu­lo de la can­ción en un bus­ca­dor para empe­zar. Que­ría hacer esta entra­da por­que, al menos yo, no he sido capaz de encon­trar algu­na expli­ca­ción más deta­lla­da en cas­te­llano. Aquí que­da pues.