Aguas de marzo

La can­ción Águas de Março cum­ple 40 años

La famo­sa can­ción bra­si­le­ña de Anto­nio Car­los Jobim cum­ple cua­ren­ta añi­tos... y ahí está, tan fres­ca como el pri­mer día. De hecho, el perió­di­co Folha de São Pau­lo la nom­bró mejor can­ción bra­si­le­ña de siem­pre (tras con­sul­tar a más de dos­cien­tas per­so­na­li­da­des del país carioca).

La letra de esta can­ción es como un torren­te que baja por una lade­ra; una des­crip­ción deta­lla­da de imá­ge­nes y sím­bo­los pro­pios de Bra­sil que, una vez más cada año, mar­can la lle­ga­da de Mar­zo, mes en el que empie­za a llo­ver y ter­mi­na el verano en el hemis­fe­rio sur.

En el pro­gra­ma Cuan­do los Ele­fan­tes Sue­ñan con la Músi­ca, de Car­los Gali­lea en Radio 3 nos recuer­dan que... ¡ESTAMOS EN MARZO! Y cla­ro... ¿qué mejor momen­to para recor­dar esta canción?

A con­ti­nua­ción la letra tra­du­ci­da y, más aba­jo, la expli­ca­ción de algu­nos con­cep­tos y nom­bres... para ayu­dar a com­pren­der mejor el sig­ni­fi­ca­do de esta canción.

 

Glosario

Tocón.- Par­te del tron­co de un árbol que que­da uni­da a la raíz cuan­do lo cor­tan por el pie. La can­ción hace refe­ren­cia a la sole­dad del tocón des­pués de la épo­ca de tala.

Pero­ba.- Pero­bá o Palo Rosa, árbol típi­co de Sudamérica.

Cain­gá.- géne­ro de plan­ta con flo­res; en con­cre­to el nom­bre cien­tí­fi­co de la espe­cie a la que corres­pon­de la cain­gá es Mol­denha­we­ra flo­ri­bun­da.

Mati­ta Perei­ra (Mati­ta­pe­rê).- nom­bre que reci­be el cuco raya­do, cres­pín o cris­pín en Bra­sil. A su vez rela­cio­na­do con el fol­clo­re de Bra­sil a tra­vés del per­so­na­je Sací. Un joven con una sola pier­na, negro o mula­to, con agu­je­ros en las pal­mas de sus manos, que fuma en pipa y usa una gorra mági­ca de color rojo para apa­re­cer o des­apa­re­cer. Una cria­tu­ra bro­mis­ta que con­ce­de­rá deseos a todo aquel que sea capaz de arre­ba­tar­le su gorra. Este per­so­na­je es capaz de trans­for­mar­se en el esqui­vo Mati­ta­pe­rê para esca­par u ocultarse.

Fes­ta da cumeei­ra.- cono­ci­da en Chi­le como la fies­ta de los Tije­ra­les; los tije­ra­les son las vigas que nacen de las sole­ras de los muros y que se unen en la qui­lla o viga maes­tra de una cons­truc­ción, con­for­man­do la estruc­tu­ra sobre la que irá la techum­bre. Antes de que lle­guen las llu­vias, en las cons­truc­cio­nes a las que hace refe­ren­cia la can­ción, se debe dejar ter­mi­na­da la techum­bre y, por tan­to, los tije­ra­les con su res­pec­ti­vo fes­te­jo. Jobim uti­li­za aquí el sím­bo­lo de esta fies­ta (fies­ta de la Cumeei­ra en Bra­sil) que cele­bra el fin del pro­ce­so de cons­truc­ción del teja­do de una casa.

Garra­fa de cana.- hace refe­ren­cia al ron de caña o cachaça. La bote­lla de cachaça.

Bello hori­zon­te.- Jue­ga con ambi­güe­dad de uti­li­zar el tér­mino bello hori­zon­te; Belo Hori­zon­te es la capi­tal del esta­do de Minas Gerais y, ade­más, pue­de ser un hori­zon­te bello, pro­por­cio­na­do por el cam­bio de esta­ción y la lle­ga­da de las aguas.

En la penúl­ti­ma estro­fa, Elis y Tom can­tan la can­ción cor­tan­do las pala­bras por la mitad. Por eso qui­zá sue­ne dis­tin­to a lo que está escri­to, pero esa es la letra correcta.

 

Es evi­den­te... cual­quie­ra que se haya sen­ta­do a escri­bir una letra para una can­ción podrá reco­no­cer que... ¡es una genia­li­dad! Es un tra­ba­jo ver­da­de­ra­men­te espec­ta­cu­lar... no solo por la caden­cia rít­mi­ca y armó­ni­ca que nos hace meter­nos en una espi­ral cícli­ca —dejan­do correr... como el torren­te de agua que cae por las calles, ríos y des­agües—, la letra... es un tra­ba­jo más que per­fec­to. Bien hecho, con toda pre­me­di­ta­ción, al deta­lle... redonda.

Es curio­so... me iden­ti­fi­co con la atmós­fe­ra de esta can­ción —sal­van­do las dis­tan­cias— por­que mi mes pre­fe­ri­do es sep­tiem­bre (ya dejé caer algo sobre dicho mes en este post)... pre­ci­sa­men­te el que cie­rra el verano pero en el hemis­fe­rio nor­te... y siem­pre he teni­do un cier­to regus­to en los últi­mos cole­ta­zos vera­nie­gos —que son los mejo­res— y la pos­te­rior vuel­ta a la coti­dia­ni­dad —tam­bién reconfortante—.

Nota.- Aquí la ver­sión más cono­ci­da de esta can­ción, inter­pre­ta­da a dúo por el pro­pio Tom Jobim y Elis Regi­na (la mejor ver­sión you­tu­be). Me habría gus­ta­do inser­tar el vídeo, pero el usua­rio que lo ha col­ga­do ha inha­bi­li­ta­do esa opción.

Otros you­tu­be’s:

El borracho y la equilibrista

Últi­ma­men­te estoy recu­pe­ran­do algu­nas can­cio­nes de bos­sa nova con mi ami­ga Sara López Vene­ros. Hemos pen­sa­do que podría­mos hacer algo jun­tos. En el últi­mo ensa­yo me pidió que res­ca­ta­se «aque­lla» can­ción... O Bêba­do e a Equi­li­bris­ta... (El Borra­cho y la Equi­li­bris­ta, 1969 — João Bos­co y Aldir Blanc), una de las can­cio­nes más boni­tas que se han hecho en Bra­sil. Siem­pre me pare­ció muy difí­cil, pero preciosa.

Para mi estas can­cio­nes son un supli­cio por­que como no ten­go ni la más repa­jo­le­ra idea de armo­nía, etc... cada can­ción se me anto­ja como un tótem, a veces, inac­ce­si­ble. Pero es que son can­cio­nes tan boni­tas, que vale la pena inten­tar­lo. Lo peor de todo es tener que jugar al Tetris con los dedos sobre el más­til, al final ya no sabes ni qué hacer con ellos.

El Borra­cho y la Equi­li­bris­ta no es una can­ción cual­quie­ra; fue una de esas can­cio­nes que se con­vir­tió en himno ofi­cio­so para el país. Los bra­si­le­ños —has­ta don­de yo sé— al escu­char esa can­ción sien­ten una espe­cie de orgu­llo nos­tál­gi­co de su Bra­sil bra­si­lei­ro. Y tam­po­co es de extra­ñar, letra y músi­ca son subli­mes. Pero para enten­der esta can­ción, supon­go, sería con­ve­nien­te cono­cer ple­na­men­te la letra. Todas las tra­duc­cio­nes que he vis­to por la red son bas­tan­te malas (al menos, las que he podi­do encon­trar, son nefas­tas… hechas con el correc­tor auto­má­ti­co de Goo­gle y a correr).

Vaya­mos pues, al turrón.

Ana­li­ce­mos la letra en detalle.

En pri­mer lugar, debe­ría que­dar cla­ro el títu­lo… El Borra­cho es el artis­ta en sen­ti­do peyo­ra­ti­vo —en el sen­ti­do de vago y malean­te que se tuvo (¿tie­ne?) en Espa­ña—; la equi­li­bris­ta es la demo­cra­cia, que avan­za­ba len­ta­men­te por una cuer­da flo­ja, pudien­do caer en cual­quier momento.

Caía a tar­de fei­to um viaduto

En la déca­da de los 70, un impor­tan­te via­duc­to cons­trui­do por el gobierno cayó sobre coches y auto­bu­ses en la ciu­dad de Belo Hori­zon­te —Bra­sil—, matan­do a muchas per­so­nas. La cen­su­ra de la épo­ca ocul­tó en la medi­da de lo posi­ble el suce­so. Los auto­res uti­li­zan esta fra­se, por tan­to, de mane­ra un tan­to trá­gi­ca y al mis­mo tiem­po irónica.

E um bêba­do tra­jan­do luto me lem­brou Carlitos

En Bra­sil, al famo­so Char­lot de Char­les Cha­plin se le cono­ce como «Car­li­tos». Por tan­to, la fra­se sim­bo­li­za al artis­ta que está tris­te —por eso va de luto— que hace recor­dar a Char­lot; la com­pa­ra­ción tam­po­co es casual, el per­so­na­je de Char­lot repre­sen­ta a un vaga­bun­do que, a pesar de ser pobre y no tener nada, inten­ta man­te­ner una cier­ta dig­ni­dad y edu­ca­ción, al mar­gen del sis­te­ma que lo opri­me. Ya el pro­pio Cha­plin suge­ría de mane­ra sutil esa rela­ción entre artis­ta y medio en sus pelí­cu­las —con o sin Char­lot—; Can­di­le­jas es un buen ejem­plo de ello.

A lua tal qual a dona do bordel

En la épo­ca a la que la can­ción hace refe­ren­cia, a los enchu­fa­dos civi­les en la admi­nis­tra­ción públi­ca se les deno­mi­na­ba «lunas». Se solía decir que eran capa­ces de decir amén a todo lo que el poder mili­tar les orde­na­ra. Si los mili­ta­res dije­sen que la luna era negra, estas per­so­nas lo res­pal­da­rían sin mediar pala­bra con tal de colo­car­se en pues­tos de rele­van­cia. Hoy no son los mili­ta­res los que dicen que la luna es negra... pero el esque­ma es pare­ci­do, solo que con otros pro­ta­go­nis­tas.

Al mis­mo tiem­po, a la cla­se polí­ti­ca se le con­si­de­ra­ba un bur­del en el que todo podía suce­der con total y abso­lu­ta impu­ni­dad. El ver­so, por tan­to, hace refe­ren­cia a esa cas­ta detrás del poder —el bur­del—.

Pedia a cada estre­la fria um brilho de aluguel

Cada estre­lla fría, repre­sen­ta a los miem­bros del ejér­ci­to —las estre­llas de los gene­ra­les—; por tan­to los «lunas» pedían favo­res a las «frías estre­llas», con el fin de obte­ner un «bri­llo de alquiler».

E nuvens lá no mata-borrão do céu

«Las nubes» son figu­ras into­ca­bles e inal­can­za­bles —los tor­tu­ra­do­res—. El «mata-borrao» es el ins­tru­men­to que anti­gua­men­te se uti­li­za­ba para secar la tin­ta al escri­bir con plu­ma —eli­mi­nar man­chas—… se cono­ce como seca­tin­tas en Suda­mé­ri­ca, tam­pón de papel secan­te en Espa­ña o roc­ker-blot­ter en el mun­do anglo­sa­jón. Ese «seca­tin­tas» está allí en el cie­lo… en las altas esfe­ras, por tan­to, inal­can­za­ble. Esas nubes se refie­ren al DOI-CODI bra­si­le­ño. El equi­va­len­te a la Bri­ga­da Polí­ti­co-Social del fran­quis­mo o la PIDE portuguesa.

Chu­pa­vam man­chas tor­tu­ra­das, que sufo­co louco

«Las nubes» eli­mi­na­ban «man­chas». Man­chas en el sis­te­ma, ele­men­tos incó­mo­dos. Man­chas tor­tu­ra­das. Un ago­bio angus­tio­so. Algo que han pade­ci­do varios pue­blos tan­to en Suda­mé­ri­ca como en el res­to del mun­do, con sus res­pec­ti­vas «nubes».

O bêba­do com cha­péu coco

Una vez más hace alu­sión al borra­cho —vago y malean­te— con el bom­bín pues­to —refe­ren­cia al sím­bo­lo de Charlot—.

Fazia irre­ve­rên­cias mil prá noi­te do Brasil, 
Meu Bra­sil...

El borra­cho hacía sus irre­ve­ren­cias —como esta can­ción en sí mis­ma— y las lan­za­ba o inter­pre­ta­ba en la noche de Bra­sil. La noche de Bra­sil hace refe­ren­cia al tiem­po acia­go de Bra­sil, a lo que toca­ba vivir en ese momen­to… la noche de la dic­ta­du­ra. Algu­nos artis­tas del momen­to deja­ron com­po­si­cio­nes que tras­cen­die­ron el tiem­po y el espa­cio dejan­do inge­nio­so regis­tro de lo suce­di­do. Sue­le pasar... son cosas del Arte en gene­ral… aun­que sea una acti­vi­dad que se minus­va­lo­re o malin­ter­pre­te con fre­cuen­cia.

Que sonha com a vol­ta do irmão do Henfil

El ver­so hace refe­ren­cia a Hen­ri­que de Sou­sa Filho —Hen­fil; famo­so perio­dis­ta, cari­ca­tu­ris­ta— y su her­mano exi­lia­do, Betinho —Her­bert José de Sou­sa, soció­lo­go—. Dos her­ma­nos crí­ti­cos con la dic­ta­du­ra. El exi­lia­do Betinho repre­sen­ta­ba a todos los que tuvie­ron que mar­char­se por la dictadura.

Para­do­jas de la vida, Elis Regi­na inter­pre­tó este tema de mane­ra magis­tral y encum­bró la can­ción (con­si­de­ra­da un himno en Bra­sil)… Pero exis­tió un con­flic­to entre Hen­fil —men­cio­na­do en la can­ción— y la pro­pia Elis. La can­tan­te hizo una pre­sen­ta­ción para el ejér­ci­to y Hen­fil la cri­ti­có dura­men­te, la colo­có en el Cemen­te­rio de los Muer­tos Vivos —una espe­cie de lis­ta satí­ri­ca de los per­so­na­jes afi­nes al régi­men o, según Hen­fil, alie­na­dos de la épo­ca—. Ella pro­tes­tó por la acti­tud de Hen­fil, y éste vol­vió a colo­car­la en dicho cemen­te­rio simbólico.

Elis sufrió mucho por lo que publi­có Hen­fil y, el pro­pio Hen­fil al saber que Elis se sin­tió tan doli­da, lamen­tó lo que había hecho. Al fina­li­zar la serie, se hizo ente­rrar en el Cemen­te­rio de los Muer­tos Vivos. Con el tiem­po se con­vir­tie­ron en muy bue­nos amigos.

Com tan­ta gen­te que par­tiu num rabo de foguete

Refe­ren­cia a los exi­lia­dos que tuvie­ron que mar­char­se como Betinho, el her­mano de Henfil.

Cho­ra... a nos­sa pátria mãe gentil
Cho­ram Marias e Cla­ris­ses no solo do Brasil

Llo­ra Bra­sil, y llo­ran las Marias y Cla­ris­ses —ambos nom­bres feme­ni­nos típi­cos de Bra­sil—; los dos nom­bres hacen refe­ren­cia a las espo­sas de dos tor­tu­ra­dos que falle­cie­ron en las depen­den­cias del DOI-CODI de São Pau­lo. María era la espo­sa de Manuel Fiel Filho, falle­ci­do en enero de 1976; y Cla­ris­se, espo­sa del perio­dis­ta Wla­di­mir Her­zog, falle­ci­do en octu­bre de 1975. Ambos falle­ci­dos como con­se­cuen­cia de tortura.

Mas sei...
Que uma dor assim pungente 
Não há de ser inutilmente
A espe­ra­nça dança 
Na cor­da bam­ba de sombrinha
E em cada pas­so des­sa linha 
Pode se machucar

Los espa­ño­les podre­mos enten­der bien este párra­fo, por­que de él se des­pren­de una atmós­fe­ra muy pare­ci­da a la de la tran­si­ción espa­ño­la —sím­bo­lo cla­ve en esta can­ción—. La tran­si­ción supu­so que la demo­cra­cia —la equi­li­bris­ta— cami­na­ra por una cuer­da flo­ja… y en cada paso por esa línea, podía caer y fra­ca­sar. Por tan­to, según el párra­fo, el sufri­mien­to habrá mere­ci­do la pena si se con­si­gue. Por eso la equi­li­bris­ta bai­la en una cuer­da flo­ja, hace ejer­ci­cios de funambulismo.

Azar...

¡Mala suer­te! Una excla­ma­ción algo sar­cás­ti­ca… un ¡Vaya por dios hombre!

A espe­ra­nça equilibrista

La espe­ran­za de alcan­zar la democracia…

Sabe que o show de todo artista

Sabe que el come­ti­do de todo artis­ta —Char­lot está muy bien ele­gi­do para esta can­ción, pues­to que per­so­ni­fi­ca muy bien la ima­gen del artis­ta que se pre­ten­de trans­mi­tir; exac­ta­men­te la mis­ma que pre­ten­día trans­mi­tir Char­les Cha­plin con su vaga­bun­do—. El arte es una for­ma de per­pe­tuar la reali­dad que nos rodea. Esto impli­ca que los artis­tas, de una u otra for­ma, son cro­nis­tas de sus res­pec­ti­vas épo­cas. Solo el Arte tras­cien­de el tiem­po… por suer­te o des­gra­cia. Los tex­tos de un ver­da­de­ro cro­nis­ta en la pren­sa, casi con total segu­ri­dad, dura­rán un tiem­po… pero se pier­den con los años. El Arte, si es bueno, dura mucho más. Algu­nas obras duran tan­to cuan­to duren los espec­ta­do­res que las per­ci­ban… tras­cien­den a sus pro­pios crea­do­res… que que­dan atrás en el tiem­po.

Tem que continuar…

Por tan­to… el come­ti­do de los artis­tas: ¡Debe con­ti­nuar!

Aho­ra habría que enchu­far la radio… y ver si lo que escu­cha­mos en las emi­so­ras comer­cia­les, tie­ne este gra­do de tra­ba­jo, pre­me­di­ta­ción y esfuer­zo a la hora de com­po­ner y escri­bir. A los com­po­si­to­res la can­ción les que­dó redon­da… No está de más cono­cer estas cosas para poder hacer auto­crí­ti­ca… cono­cer el gra­do de esfuer­zo e inten­ción que tie­nen algu­nas com­po­si­cio­nes, ayu­da a enten­der y a ser humil­de, por­que supe­rar este gra­do de acier­to y buen hacer es MUY impro­ba­ble. Pero cla­ro… ahí ya entran en jue­go los egos de cada uno… de modo que… ¡allá cada cual!

PD.- Ver­sión con toda la esté­ti­ca ini­cial de la can­ción... melan­co­lía iró­ni­ca, sutil, rít­mi­ca... eter­na. El «Al Alba» de Luis Eduar­do Aute, pero en su expre­sión bra­si­le­ña, sal­van­do las dis­tan­cias espa­cio-tem­po­ra­les y de esti­lo, claro.

Y por supues­to... Elis...

Fuen­tes: a par­te de los links ya enla­za­dos, la red está reple­ta de infor­ma­ción sobre esta can­ción... casi todo en por­tu­gués, eso sí. Pero a quien le ape­tez­ca inves­ti­gar más, no hay más que uti­li­zar el titu­lo de la can­ción en un bus­ca­dor para empe­zar. Que­ría hacer esta entra­da por­que, al menos yo, no he sido capaz de encon­trar algu­na expli­ca­ción más deta­lla­da en cas­te­llano. Aquí que­da pues.

Europa y su identidad


Ten­go una extra­ña sen­sa­ción. En esta épo­ca en la que se nos reven­de el pro­duc­to «Euro­pa»… no soy capaz de tener cla­ros cier­tos asun­tos. Me pare­ce que los mis­mos que andan ges­tio­nan­do-dise­ñan­do el mode­lo euro­peo actual por un lado, fomen­tan su des­truc­ción por otro. Esto para muchos pue­de resul­tar una evi­den­cia y, por exten­sión, qui­zá sea inne­ce­sa­rio dejar cons­tan­cia de ello en una refle­xión como esta… sea como fue­re, ahí va de todos modos. Inten­ta­ré ser bre­ve esta vez.

En mi casa siem­pre ha sona­do Músi­ca. Pun­to —no pue­do ser más lacó­ni­co—. En la casa de muchos de nues­tros padres, cuan­do eran jóve­nes, sona­ba Músi­ca… en la radio, en los apa­ra­tos de la épo­ca, etc. En las bal­das de los mue­bles de mi casa, cuan­do era peque­ño… allí dón­de que­da­ban orga­ni­za­das las cin­tas de cas­set­te —por cier­to, ya van 50 años—, vini­los y demás, solía encon­trar siem­pre mate­rial refle­jo de los gus­tos musi­ca­les de mi madre —como suce­de­rá en tan­tos otros casos—. Ese mate­rial era el fru­to de una vida con­su­mien­do y escu­chan­do Músi­ca des­de su juven­tud.

Pues bien, en esas bal­das… en esas estan­te­rías, había más Euro­pa que la que se emi­te duran­te un año ente­ro por cual­quie­ra de las tele­vi­sio­nes o emi­so­ras de radio que cir­cu­lan por ahí —me refie­ro a los medios comer­cia­les—. Así, músi­cos ita­lia­nos, fran­ce­ses, por­tu­gue­ses, grie­gos, espa­ño­les, entra­ban en casa e, indi­rec­ta­men­te, trans­mi­tían «Euro­pa» a tra­vés de sus can­cio­nes. Este con­su­mo hete­ro­gé­neo de Músi­ca euro­pea era mucho más gene­ra­li­za­do en el pasa­do que aho­ra… supon­go que es algo evidente.

Cier­to es que en el aspec­to lin­güís­ti­co, como ya sabe­mos, Espa­ña siem­pre ha ido a la cola o, cuan­do menos, hemos sido más cerra­dos que el res­to. En el pasa­do, los músi­cos ita­lia­nos, fran­ce­ses, etc… tenían que adap­tar sus letras al cas­te­llano para poder entrar en el mer­ca­do espa­ñol. Inclu­so has­ta hace no tan­to, artis­tas como Ramaz­zot­ti, Pau­si­ni y com­pa­ñía tenían que hacer lo mis­mo. Recor­da­re­mos aque­lla ola de músi­cos ita­lia­nos que en los noven­ta tuvie­ron tan­ta pre­sen­cia en Espa­ña —so pena de alte­rar sus letras al cas­te­llano, repi­to—, ¿dón­de están? No que­da ni eso. Ni ras­tro. Ni siquie­ra adap­tan­do letras al cas­te­llano.

En tiem­pos, adap­tar una letra al cas­te­llano se hacía para entrar en el mer­ca­do… para pos­te­rior­men­te meter un reper­to­rio, evi­den­te­men­te, en un idio­ma ori­gi­nal. En los noven­ta, los dis­cos se adap­ta­ban al com­ple­to y, en caso de dejar una letra sin tra­du­cir, se hacía de mane­ra sim­bó­li­ca por deseo expre­so del autor. Poco más. Por supues­to, estoy dejan­do al mar­gen todo el sec­tor anglo­sa­jón… ese sería otro deba­te abso­lu­ta­men­te dis­tin­to; esta refle­xión se refie­re exclu­si­va­men­te al con­su­mo de músi­ca euro­pea —en varias len­guas— que se daba en el pasa­do y que, por mucho que pue­da extra­ñar, trans­mi­tía más sen­ti­mien­to de Euro­pa que cual­quier ini­cia­ti­va polí­ti­ca euro­pea.

Es más… me pare­ce que éra­mos más «Euro­pa» antes que aho­ra. Esta­mos muy ence­rra­dos en noso­tros mis­mos. «Los otros» son poten­cia­les adver­sa­rios —tirar de cli­chés siem­pre ayu­da—, los grie­gos unos vagos… los ale­ma­nes cua­dri­cu­la­dos, los fran­ce­ses unos cho­vi­nis­tas… en fin, ya sabrán a lo que me refiero.

… ¿enton­ces?

Tome­mos como ejem­plo alguien de mi edad en el momen­to de tener seis años… íba­mos a la «estan­te­ría de la Músi­ca» y allí había Euro­pa… en mayor o menor medi­da… pero solía haber algo. Tome­mos por otro lado un cha­val de seis años aho­ra… va a la estan­te­ría a la que nos refe­ri­mos —ya casi no que­dan ni los cd’s… pero supon­ga­mos la car­pe­ta de Músi­ca que tie­ne mamá en el orde­na­dor o… lo que sea—… me pre­gun­to… ¿hay Euro­pa ahí den­tro? ¿Qué pro­ba­bi­li­da­des hay de encon­trar mate­rial con­tem­po­rá­neo euro­peo? Sal­van­do las excep­cio­nes razo­na­bles de afi­cio­na­dos, pro­fe­sio­na­les de la Músi­ca, etc… pro­ba­ble­men­te encon­tre­mos muy poca cosa. Y es que Euro­pa… no se quie­re.

Pare­ce que el con­su­mi­dor ha inte­rio­ri­za­do como legí­ti­mo el con­su­mo de cual­quier cosa comer­cial anglo­sa­jo­na… aun­que no entien­da ni papa, pero el mis­mo esque­ma no fun­cio­na con otros idio­mas más cer­ca­nos al nues­tro. Escu­char ita­liano… escu­char fran­cés… escu­char por­tu­gués, no ven­de. No fun­cio­na. Cier­to es que la indus­tria musi­cal ha some­ti­do a la crea­ción a una espe­cie de Edad de las Tinie­blas… y la ori­gi­na­li­dad bri­lla por su ausen­cia en el mains­tream… sí, por­que exis­tir exis­te… pero no cir­cu­la. La socie­dad actual y su des­go­bierno se for­ja a base de cas­tas… no solo exis­te una cas­ta polí­ti­ca; la polí­ti­ca nos ha des­tro­za­do el sen­ti­mien­to de Euro­pa… de euro­peos… pero cada cas­ta des­tro­za el medio en el que se ins­ta­la. Una cas­ta es un esque­ma cáus­ti­co que deja un pára­mo yer­mo allá por don­de pase. Músi­ca, Polí­ti­ca, Perio­dis­mo… es igual. Bajo esas cas­tas: noso­tros, los ciu­da­da­nos… el múscu­lo de cual­quier socie­dad, con todas nues­tras dife­ren­cias y diver­gen­cias… ¡y menos mal que somos dife­ren­tes!

El con­su­mo natu­ral de una expre­sión artís­ti­ca como lo es la Músi­ca, se sal­ta cual­quier barre­ra de idio­ma —como es evi­den­te y cabría espe­rar—… así que­dó demos­tra­do hace déca­das… y siem­pre. Pero el con­su­mo de hoy día no es natu­ral, es bulí­mi­co. No sólo es un con­su­mo bulí­mi­co, sino que ade­más el obje­to de con­su­mo tie­ne la mis­ma dife­ren­cia que un chu­le­tón de ter­ne­ra de Ávi­la y una ham­bur­gue­sa del McDonald’s… pseu­do­co­mi­da rápi­da y sin­té­ti­ca… un aquí y aho­ra que jamás tras­cen­de­rá en el tiem­po. Cier­to es que para gus­tos los colo­res… cual­quie­ra pue­de zam­par­se una de esas ham­bur­gue­sas en un momen­to deter­mi­na­do… pero no pasa de ahí. Si me ten­go que acor­dar de algo, me acor­da­ré de los chu­le­to­nes que me zam­po en El Ran­cho… esas son pala­bras mayo­res… Una cosa tras­cien­de en el tiem­po, la otra es coyun­tu­ral y cir­cuns­tan­cial.

Por tan­to… en un momen­to de cri­sis como el que vivi­mos… sor­pren­de que nos quie­ran reven­der el sen­ti­mien­to euro­peo de nue­vo cuan­do, por increí­ble que parez­ca, está­ba­mos mucho más cer­ca­nos los unos a los otros en tiem­pos en los que ni siquie­ra com­par­tía­mos ins­ti­tu­cio­nes comu­nes… no diga­mos ya mone­da. Algo habrán teni­do que hacer mal para car­gar­se un sen­ti­mien­to que YA tenía­mos inte­rio­ri­za­do —asu­mi­das las legi­ti­mas y salu­da­bles dife­ren­cias entre la cul­tu­ra de unos paí­ses y otros… ¡fal­ta­ría más!—... al menos yo lo veo así, pero esto es como todo… allá cada cual.

Nota.- Las can­cio­nes deli­be­ra­da­men­te selec­cio­na­das en el post de hoy son clá­si­cos... casi cli­chés; sir­ven para dar una idea de la tras­cen­den­cia, enver­ga­du­ra y difu­sión que tuvie­ron en el pasa­do.  Escu­char una de estas can­cio­nes era escu­char Euro­pa o, al menos, escu­char una de las pro­yec­cio­nes de la polié­dri­ca Euro­pa. Hoy ni eso.